dijous, 18 de maig de 2017

Sagraments de vocació: Matrimoni. Alguns casos

Amb aquesta Entrada d'avui dono continuïtat a aquelles dedicades als sagraments de l'Església, aquells ritus que pretenen apropar-nos des de la nostra pròpia vida terrena al Misteri de Déu. Pots cercar les altres entrades relacionades sota l'etiqueta Sagraments a la columna de la dreta del Bloc.

L'explicació dels 4 tipus d'Entrades dedicades per a cada sagrament la trobaràs a l'Entrada amb el títol "El sagrament més gran: Jesús de Natzaret" de 15 de setembre de 2016.

Cal dir que alguns d'aquests materials estan en castellà, ja que són fruit de la feina dels estudis de CCRR a la Facultat de Teologia dels Jesuïtes de Granada.


El Matrimonio: casos para la reflexión
(algunos de los nombres utilizados son ficticios para salvaguardar la intimidad de las personas)

El primer caso que quiero comentar corresponde al matrimonio entre dos monitores del movimiento juvenil CMS, Alberto y Verónica. Ellos dos decidieron casarse en la capilla colegial, también sede de la parroquia a la que estaban vinculados, en una celebración que animaron a ser participativa de todo el Cau.

Los diversos miembros del movimiento tuvieron su participación en la preparación y en la propia celebración, lo que acercó el Sacramento a la realidad de los chicos. Se insertó la boda de esta joven pareja en las actividades del trimestre y fue una celebración comunitaria de vida, uniendo el mundo familiar de ellos dos con el mundo educativo en el que llevaban años moviéndose. Cabe decir que fue una celebración un poco atípica, que llamó la atención (por ambas partes, colegial y familiar) pero que visto ahora con el paso del tiempo, me parece una opción catequética muy interesante puesto que es llevar a la realidad lo que se vive.

Algunas preguntas para la reflexión... ¿como son desde el punto de vista religioso las ultimas bodas a las que has asistido? ¿para los novios qué significaba el acto religioso? ¿cómo iban vestidas las novias? ¿importa eso tanto?¿siguen su camino en pareja aquellos novios? ...

El segundo caso hace referencia a uno de los muchos casos de parejas todavía atípicas por poco habituales y sobre las cuales entiendo que la Iglesia debiera hacer una reflexión. Es el caso de Javier y Salva, que llevan más de 18 años viviendo en pareja, en una relación estable que no ha sido fácil de asumir por las respectivas familias pero que les ha ayudado a ambos a madurar como personas maduras. Relación desde la cual pretenden vivir su caminar por la vida, apoyándose y acompañándose el uno al otro. Dos identidades personales previas a esta unión, que cada uno debió auto asumir durante la infancia y juventud, luchando en contra de la generalizada visión negativa, oposición social o, como mal menor, simple indiferencia. La unión ayudó a ambos.

Salva además, como creyente cristiano que es, tuvo también su proceso de asunción ante el silencio (que a veces es lo peor) y la oposición de una Iglesia, de aquella que en teoría debiera haber siso madre acogedora, signo de Cristo, presencia del Reino de Dios en la Tierra. ¡Lo que le costó encontrar una porción de Iglesia acogedora y misericordiosa! Es más... ¡Cómo le costó entender que Dios, aun así, le quería! Un tal religioso Emili tuvo algo a ver. En cambio, Javi, que no es creyente, !Qué fácilmente acogió a la persona de Salva! También con su parte cristiana.

La historia está repleta de situaciones de personas con similares tendencias (y separo explícitamente tendencias de acciones, como hacen los documentos vaticanos) que vivieron escondidas por temor a ser acusadas y castigadas. En nuestro propio país no quedan tan lejanos los tiempos en que el franquismo utilizaba la Ley de Vagos y Maleantes de 1954 para incluir a los “homosexuales” en la lista de sujetos a controlar que inicialmente solo eran “rufianes y proxenetas.”

Hoy en día ellos valoran lo conseguido en su vida en común, orgullosos los dos ante familiares y amigos de lo que han conseguido. Y desde el punto de vista de Salva, gracias a la presencia siempre cercana del Señor.

Algunas preguntas para la reflexión... ¿no entiende la Iglesia que 2 hombres puedan compartir su vida de forma estable? ¿hacen algún mal a los demás? ¿no puede articular la Iglesia algún mecanismo oficial de aceptación de similares realidades? ¿cómo es que hay sacerdotes que desde la discreción absoluta ofrecen su bendición ante parejas de este tipo que desean hacer un voto público y ante el Altísimo de su amor? ¿qué piensas tú al respecto?

Un tercer y último caso, algo vinculado al anterior, en este caso de la dificultad que entiendo entraña para la Iglesia católica el discernimiento sobre este sacramento lo tengo con la confección del documento interno de la congregación Marista “En torno a la misma mesa, La vocación de los laicos maristas de Champagnat”. En un momento dado nos llegó a un amplio grupo de personas de diversos países un borrador para leerlo, dar nuestra opinión y sugerir posibles revisiones. Yo hice una sugerencia al hermano responsable del Consejo General respecto al apartado “La familia, signo de comunión”, en su artículo 76 y 77:
76. Reconocemos que hay nuevas formas de familia entre nosotros. Los laicos maristas, sean cuales sean las circunstancias, queremos vivirlas como un hogar cristiano, donde el amor y la comprensión sean el centro de las relaciones.
77. Los maristas, sea cuál sea nuestro estado de vida, cuidamos de nuestras familias como un regalo único, y somos fecundos construyendo la familia desde nuestras respectivas vocaciones.
Aunque yo entendía este tipo de situaciones familiares "atípicas" incluidas en dicho artículo, mi sugerencia fue la posibilidad de hacer una referencia todavía más explícita en el 76, para facilitar el camino a personas jóvenes en situación similar, que pudieran fácilmente entender que la Iglesia y Dios (representado en este caso concreto por el Instituto Marista) les acogían como hijos de Dios. Con la confianza que nos teníamos de tiempos anteriores, su respuesta fue que a él también le gustaría, pero que debíamos tener en cuenta que el documento iba dirigido a personas de más de 75 países de los 5 continentes y que lo que podía ser fácilmente asumible en Catalunya, en España o en Europa, quizás causará problemas en sociedades de otras culturas. Lo entendí, entendí que los procesos internacionales son lentos, pero no dejó de dolerme. 

Algunas preguntas para la reflexión... ¿no es la Iglesia ya tan grande que es difícil de gobernar? ¿cómo es que aún habiendo en algunos ámbitos de Iglesia una conciencia clara que todos los hombres somos criaturas de Dios, no se atreven a hablar? ¿por mantener la unidad de la Iglesia vale hacer sufrir a tanta gente? ¿cómo es que la Iglesia asume y pide perdón décadas o siglos después por algunas realidades que la sociedad asumió mucho antes? ¿qué piensas tú al respecto?