dimarts, 15 de novembre de 2016

Sagraments d'iniciació: Confirmació

Amb aquesta Entrada d'avui dono continuïtat a aquelles dedicades als sagraments de l'Església, aquells ritus que pretenen apropar-nos des de la nostra pròpia vida terrena al Misteri de Déu. Pots cercar les altres entrades relacionades sota l'etiqueta Sagraments a la columna de la dreta del Bloc.

L'explicació dels 4 tipus d'Entrades dedicades per a cada sagrament la trobaràs a l'Entrada amb el títol "El sagrament més gran: Jesús de Natzaret" de 15 de setembre de 2016.

Cal dir que alguns d'aquests materials estan en castellà, ja que són fruit de la feina dels estudis de CCRR a la Facultat de Teologia dels Jesuïtes de Granada.


La Confirmación: claves teológicas
Trobem la informació referent al sagrament a:

Tipo de sacramento y aspectos que hace presentes.
Con el Bautismo y la Eucaristía, el sacramento de la Confirmación constituye el conjunto de los sacramentos de iniciación cristiana, cuya unidad debe ser salvaguardada. Por tanto, este sacramento es necesario para la plenitud de la gracia recibida en el Bautismo.

Como ya expliqué en el sacramento del Bautismo, desde tiempos de los apóstoles, para ser cristiano se sigue un camino de iniciación de varias etapas pero que a lo largo de los tiempos y en lugares diferentes se ha llevado a cabo a ritmos diversos. Aun así, este itinerario comprende algunos elementos esenciales que no pueden faltar: el anuncio de la Palabra, la acogida del Evangelio, la conversión, la profesión de fe, el Bautismo en sí mismo, la efusión del Espíritu Santo y el acceso a la Eucaristía.

A los ya bautizados el sacramento de la Confirmación les hace presentes diversos aspectos: 
  • los enriquece con una fortaleza especial del Espíritu Santo,
  • los une más íntimamente a la Iglesia, en comunión con los hermanos en Cristo,
  • y quedan así aún más obligados, como auténticos testigos de Cristo al mundo, a extender y defender la fe con sus palabras y sus obras.

Símbolo central del sacramento. Significado. 
El símbolo central del sacramento de la Confirmación es la unción con el aceite en la frente del confirmando, hecha con la imposición de la mano y con las siguientes palabras del ministro: “Recibe por esta señal el don del Espíritu Santo”. En el rito oriental la unción se realiza sobre las partes más significativas del cuerpo: frente, ojos, nariz, oídos, labios, pecho, espalda, manos y pies, y cada unción va acompañada de la fórmula: "Sello del don que es el Espíritu Santo".

El aceite utilizado es el que fuera consagrado, en el rito romano, por el obispo en la celebración de la misa crismal de Jueves Santo, con un sentido de comunión de la Iglesia local. En las Iglesias de Oriente, esta consagración está reservada al Patriarca.

La unción es un simbolismo bíblico y antiguo, con numerosas significaciones: el aceite es signo de abundancia (cfr. Dt 11,14, etc.) y de alegría (cfr. Sal 23,5; 104,15); purifica (unción antes y después del baño) y da agilidad (la unción de los atletas y de los luchadores); es signo de curación, pues suaviza las contusiones y las heridas (cfr. Is 1,6; Lc 10,34): Por otro lado, el ungido irradia belleza, santidad y fuerza.

Todas estas significaciones de la unción con aceite se encuentran en la vida sacramental. La unción antes del Bautismo con el óleo de los catecúmenos significa purificación y fortaleza; la unción de los enfermos expresa curación y consuelo. La unción del santo crisma después del Bautismo, en la Confirmación y en la Ordenación, es signo de consagración.

El sujeto del sacramento es cualquier persona que haya sido previamente bautizada y que desee continuar en el camino de Cristo, por ella misma si es adulta, o por opción de sus padres, si no tiene todavía uso de razón.


Otros símbolos presentes en el sacramento. Significado. 
En la Conformación suelen aparecer otros muchos símbolos que complementan el símbolo fundamental, pero que no son tan importantes. Veamos cuales son y su significado:
  • Consagración del Santo Crisma: ya comentado en el punto anterior.
  • El padrino o madrina: es aquella persona  que ha dado ayuda espiritual al candidato en su tiempo de preparación. Se prefiere que sean los del Bautismo, para remarcar la unidad entre los dos sacramentos. En un momento dado de la ceremonia, se realiza la presentación del confirmando al obispo por parte del padrino.
  • La renovación de las promesas del Bautismo: cuando la Confirmación se celebra de forma separada al Bautismo, como es el caso en el rito romano, la liturgia comienza con la renovación de las promesas del Bautismo y la profesión de fe de los confirmandos, con el mismo significado de unión de ambos sacramentos.
  • Los cirios: los confirmandos suelen llevar unos cirios que recuerdan el del Bautismo y que son símbolo del testimonio que se pretende dar, luz para el mundo.
  • La extensión de manos: el obispo extiende sus manos sobre todos los confirmandos mientras invoca la efusión del Espíritu Santo. Este gesto, desde el tiempo de los Apóstoles, es el signo del don del Espíritu. 
  • El beso de paz: símbolo con el que suele concluir el rito del sacramento significa y manifiesta la comunión eclesial con el obispo y con todos los fieles.
  • La Eucaristía: la celebración de la Confirmación dentro de la Eucaristía es otro símbolo que contribuye a subrayar la unidad de los tres sacramentos de iniciación cristiana.
  • La comunidad: como en el resto de sacramentos, es importante la comunidad que acompaña. Es un símbolo celebrativo de hermanos en la fe.
  • El símbolo del ministro: el ministro originario de la Confirmación es el obispo. En el rito romano es así habitualmente, aunque éste puede conceder a presbíteros la facultad de administrarlo. Es un símbolo de comunión eclesial  y de recuerdo de los orígenes apostólicos de los que los obispos son herederos, así como de la misión que se les encargó de ser testimonios de Cristo. Es interesante notar que si un cristiano está en peligro de muerte, cualquier presbítero puede darle la Confirmación.

¿Imprime carácter o no? 
La Confirmación es uno de los sacramentos que imprime carácter en el alma de la persona que lo recibe. Este carácter es el signo de que Jesucristo ha marcado al cristiano con el sello de su Espíritu revistiéndolo de la fuerza de lo alto para que sea su testigo. En el momento de la Confirmación se levanta acta que queda archivada en los locales parroquiales o del obispado correspondiente.

Nuevamente, como en el caso del Bautismo, el punto clave en el que se basa este signo imborrable es que por la fidelidad de Dios hacia nosotros, nunca dejamos de ser Hijos de Dios, aunque por nuestras acciones pudiéramos dejar de serlo. Por ser indeleble, no puede ser repetida.