dilluns, 20 de febrer de 2017

Sagraments de sanació: Reconciliació. I avui en dia?

Amb aquesta Entrada d'avui dono continuïtat a aquelles dedicades als sagraments de l'Església, aquells ritus que pretenen apropar-nos des de la nostra pròpia vida terrena al Misteri de Déu. Pots cercar les altres entrades relacionades sota l'etiqueta Sagraments a la columna de la dreta del Bloc.

L'explicació dels 4 tipus d'Entrades dedicades per a cada sagrament la trobaràs a l'Entrada amb el títol "El sagrament més gran: Jesús de Natzaret" de 15 de setembre de 2016.

Cal dir que alguns d'aquests materials estan en castellà, ja que són fruit de la feina dels estudis de CCRR a la Facultat de Teologia dels Jesuïtes de Granada.


La Penitencia y Reconciliación: claves pastorales

¿Qué aspectos crees centrales para proponer el sacramento al creyente de hoy como fuente de salvación? Lo que no se puede olvidar, la clave básica de todo.
Entiendo fundamental en este punto, el proponer al creyente que el sacramento de la Penitencia y Reconciliación es fuente de justamente de esto último: reconciliación con Dios, con la Iglesia, con los hermanos y también con uno mismo. El mismo sentimiento de liberación que recibiremos a través del sacramento de la Unción de enfermos, en el momento final. 

Por tanto me parece interesante el conocimiento conjunto de la teología de ambos  sacramentos de sanación puesto que la vivencia periódica a lo largo de la vida del primero ayudará al creyente a prepararse para el tránsito final, que vendrá precedido, del sacramento de la Unción de Enfermos. 

El caminar por la vida, aun con la intención de actuar bien, a menudo nos confronta con realidades que nos hacer sufrir, con actitudes –propias o de los demás- que nos disgustan, que nos hacen daño o a los que se lo hacemos nosotros. Y, a menos que seamos personas insensibles, todas estas vicisitudes nos van creando un sentir de insatisfacción y/o de dolor. El camino de autoevaluación y reflexión personal que nos propone el sacramento, confesión de los pecados y satisfacción junto con la absolución posterior, ofrece al alma del pecador una cura que entra en este proceso sacramental.

Al creyente también se le puede remarcar que la participación periódica en este sacramento, que nos hace sentir la misericordia de Dios, nos anticipa en cierta manera el juicio que creemos seremos sometidos al fin de esta vida terrena, juicio misericordioso de un Dios Padre que nos ama, por tanto juicio al que no hemos de temer.  


¿Qué dificultades crees que existen en nuestro ambiente para vincularse a él?
Antes de centrarnos en el sacramento concreto, vale la pena recordar aquello ya manifestado en la entrada "El sagrament més gran: Jesús de Natzaret. Î avui en dia" de 20 de septiembre de 2016 sobre las dificultades que advierto en nuestro entorno en cuanto a la vinculación con la Iglesia y la celebración de los sacramentos en general.

Centrándonos en el sacramento de la Penitencia y la Reconciliación, algunas de las dificultades son:
  • Si bien los sacramentos de iniciación vistos hasta ahora sí que tienen una incidencia directa en la vida colegial, ambiente en el que me muevo, el resto de sacramentos se viven fuera de esta realidad., por lo que son más lejanos y desconocidos. Es lo que ocurre con el de la Penitencia y Reconciliación.
  • En el ámbito colegial en el que me muevo, el hecho de no disponer de sacerdotes cercanos de forma habitual dificulta la proposición del sacramento. 
  • Pero también es un problema la poca conexión que existe entre la mayoría de miembros de los Equipos de Pastoral, locales y provinciales, y la vida cristiana militante, fuera de lo que es un puesto de trabajo. Problema no solo de quienes forman estos equipos, sino de quienes deciden su composición.
  • Por otro lado, los valores sociales reinantes en el mundo occidental actual son de un individualismo máximo, en el que yo soy el primero y los demás, si cuentan, es en un segundo término.
  • Y de forma muy cercana a lo anterior, la educación que se ha impartido a los chicos y jóvenes (sobre todo desde las familias) ha tenido mucho que ver con los Derechos y poco con los Deberes. Esto refuerza la idea del yo por encima de los demás y aleja la preocupación por los efectos que mis acciones puedan provocar en los demás. Soy muy consciente, con los adolescentes, de la divergencia de criterios que a menudo tenemos desde el ámbito colegial con algunas familias.

¿Qué aspectos en nuestro ambiente crees que son una oportunidad para presentarlo? ¿Qué experiencias, que estrategias, qué procesos crees que ayudarían a vincularse a él? 
Antes de centrarnos en el sacramento concreto, vale la pena recordar aquello ya manifestado en la entrada "El sagrament més gran: Jesús de Natzaret. I avui en dia?" de 20 de septiembre de 2016 sobre las oportunidades y experiencias que pudieran tenerse en cuenta en nuestra realidad concreta de forma general para presentar la Iglesia y la vida cristiana y que son válidas, también, para el resto de sacramentos.

Centrándonos ahora en el sacramento de la Penitencia y la Reconciliación:
  • La educación en valores y en el respeto a los demás que se realiza en el colegio ya va encaminado la autoreflexión, a la autoconciencia, la revisión de lo realizado y, en los alumnos más mayores, a la revisión de vida. 
  • Los grupos juveniles de educación en el tiempo libre vinculados (FAJMACOR y CMS), también ofrecen sus propuestas de revisión periódica personal o en grupo. Sería una buena oportunidad poder vincular en algunos momentos estas reflexiones con la celebración del sacramento.
  • La cercanía que la mayoría de profesores y tutores maristas conseguimos tener para con los alumnos, sería muy bueno conseguir tenerlo con algunos presbíteros. Por tanto, fuera bueno encontrar algún sacerdote cercano que pudiera encargarse de forma periódica, en coordinación con las personas que ya acompañan, del acompañamiento de aquellos chicos y chicas, mirando de acercarles la realidad del sacramento. 
  • Como ya he comentado anteriormente, el camino propuesto para este año 2016 desde la bula “Misericordia Vultus” me parece interesante. Algunos de los misioneros de la misericordia regionales enviados por el Papa Francisco son bien cercarnos a la Institución, como por ejemplo Ramon Prat de Lleida. Pudiera ser una buena opción tantear su participación en algún acto colegial o provincial.  
  • Yo mismo, como misión personal, he ido enviando de forma periódica a los miembros del Equipo Directivo de mi colegio y a personas cercanas que considero del ámbito pastoral, diversas entradas de mi Bloc personal que hacía referencia a la misericordia, como propuesta reflexiva.