divendres, 30 de setembre de 2016

Guerra de religions? (2) Religions no cristianes per la pau

Aquesta Entrada dóna continuïtat a la "Guerra de religions? Religions per la pau" de 23 de setembre passat. 

Si en aquella presentava la Declaració Nostra aetate (el Nostre Temps) fruit del Concili Vaticà II, en aquesta incloc l'article que fa referència a les relacions de l'Església amb les religions no cristianes d'arreu (art.2).

Un resum d'aquella iniciativa, encara viva avui en dia, és aquest muntatge fotogràfic:

 Las diversas religiones no cristianas
2. Ya desde la antigüedad y hasta nuestros días se encuentra en los diversos pueblos una cierta percepción de aquella fuerza misteriosa que se halla presente en la marcha de las cosas y en los acontecimientos de la vida humana y a veces también el reconocimiento de la Suma Divinidad e incluso del Padre. Esta percepción y conocimiento penetra toda su vida con íntimo sentido religioso. Las religiones al tomar contacto con el progreso de la cultura, se esfuerzan por responder a dichos problemas con nociones más precisas y con un lenguaje más elaborado. Así, en el Hinduismo los hombres investigan el misterio divino y lo expresan mediante la inagotable fecundidad de los mitos y con los penetrantes esfuerzos de la filosofía, y buscan la liberación de las angustias de nuestra condición mediante las modalidades de la vida ascética, a través de profunda meditación, o bien buscando refugio en Dios con amor y confianza. En el Budismo, según sus varias formas, se reconoce la insuficiencia radical de este mundo mudable y se enseña el camino por el que los hombres, con espíritu devoto y confiado pueden adquirir el estado de perfecta liberación o la suprema iluminación, por sus propios esfuerzos apoyados con el auxilio superior. Así también los demás religiones que se encuentran en el mundo, es esfuerzan por responder de varias maneras a la inquietud del corazón humano, proponiendo caminos, es decir, doctrinas, normas de vida y ritos sagrados.
La Iglesia católica no rechaza nada de lo que en estas religiones hay de santo y verdadero. Considera con sincero respeto los modos de obrar y de vivir, los preceptos y doctrinas que, por más que discrepen en mucho de lo que ella profesa y enseña, no pocas veces reflejan un destello de aquella Verdad que ilumina a todos los hombres. Anuncia y tiene la obligación de anunciar constantemente a Cristo, que es "el Camino, la Verdad y la Vida" (Jn., 14,6), en quien los hombres encuentran la plenitud de la vida religiosa y en quien Dios reconcilió consigo todas las cosas.
Por consiguiente, exhorta a sus hijos a que, con prudencia y caridad, mediante el diálogo y colaboración con los adeptos de otras religiones, dando testimonio de fe y vida cristiana, reconozcan, guarden y promuevan aquellos bienes espirituales y morales, así como los valores socio-culturales que en ellos existen.

  • "se encuentra en los diversos pueblos una cierta percepción de aquella fuerza misteriosa que se halla presente". Força Misteriosa, o Déu o qualsevol altre nom. Ell/a es fa present a tota la humanitat en les diferents cultures, races i nacions. Són les diverses religions no cristianes.
  • "Así, en el Hinduismo los hombres investigan el misterio divino... y buscan la liberación de las angustias de nuestra condición mediante las modalidades de la vida ascética, a través de profunda meditación, o bien buscando refugio en Dios con amor y confianza". Es valora la recerca del Misteri que vol alliberar la humanitat de les angoixes terrenals. 
  • "En el Budismo... se reconoce la insuficiencia radical de este mundo mudable y se enseña el camino ... de perfecta liberación... por sus propios esfuerzos apoyados con el auxilio superior.". Es valora també l'acceptació del Budisme de la finitud humana i la proposta de camí de superació.
  • "Así también los demás religiones... se esfuerzan por responder... a la inquietud del corazón humano". Es valora també les altres religions no tan majoritàries.
  • "La Iglesia católica no rechaza nada de lo que en estas religiones hay de santo y verdadero. Considera con sincero respeto los modos de obrar y de vivir, los preceptos y doctrinas que, por más que discrepen en mucho de lo que ella profesa y enseña, no pocas veces reflejan un destello de aquella Verdad que ilumina a todos los hombres.".