dimecres, 22 de març de 2017

Sagraments de sanació: Unció dels malalts. I avui en dia?

Amb aquesta Entrada d'avui dono continuïtat a aquelles dedicades als sagraments de l'Església, aquells ritus que pretenen apropar-nos des de la nostra pròpia vida terrena al Misteri de Déu. Pots cercar les altres entrades relacionades sota l'etiqueta Sagraments a la columna de la dreta del Bloc.

L'explicació dels 4 tipus d'Entrades dedicades per a cada sagrament la trobaràs a l'Entrada amb el títol "El sagrament més gran: Jesús de Natzaret" de 15 de setembre de 2016.

Cal dir que alguns d'aquests materials estan en castellà, ja que són fruit de la feina dels estudis de CCRR a la Facultat de Teologia dels Jesuïtes de Granada.


La Unción de Enfermos: claves pastorales

¿Qué aspectos crees centrales para proponer el sacramento al creyente de hoy como fuente de salvación? Lo que no se puede olvidar, la clave básica de todo.
Entiendo fundamental hacer pedagogía con los creyentes sobre el hecho que la Unción de Enfermos es, de forma similar al sacramento de la Penitencia y Reconciliación, fuente de reconciliación, reconciliación con Dios, con la Iglesia, con los hermanos y, en los momentos cercanos al final, reconciliación con uno mismo. 

El mismo sentimiento de liberación que se siente con la absolución recibida en el sacramento de la Penitencia y la Reconciliación es el que se siente al recibir este sacramento.

También, dada su cercanía al traspaso último, remarcar que en el sacramento el mismo Dios nos recuerda todo lo que en la vida nos ha dado, poniendo énfasis en la filiación divina y la misericordia paterna. Y como un punto último, unir la escatología cercana del moribundo con la escatología de los tiempos finales, ya que este sacramento nos anticipa y nos prepara también para el juicio del final. 


¿Qué dificultades crees que existen en nuestro ambiente para vincularse a él?
Antes de centrarnos en el sacramento concreto, vale la pena recordar aquello ya manifestado en la entrada "El sagrament més gran: Jesús de Natzaret. Î avui en dia" de 20 de septiembre de 2016 sobre las dificultades que advierto en nuestro entorno en cuanto a la vinculación con la Iglesia y la celebración de los sacramentos en general.

Centrándonos en la Unción de Enfermos, algunas de las dificultades que advierto en nuestro entorno en cuanto a la celebración y vinculación son:
  • Si bien los sacramentos de iniciación vistos hasta ahora sí que tienen una incidencia directa en la vida colegial, ambiente en el que me muevo, los demás sacramentos no son tan conocidos ni trabajados catequéticamente, puesto se viven en el ámbito familiar, no tanto el colegial . Es lo que ocurre con el de la Unción de Enfermos.
  • Socialmente también es uno de los más desconocidos y diría yo, escondidos, puesto que hace referencia a la muerte, tema que parece tabú en nuestra cultura occidental.
  • También es dificultad aquello ya explicado en el apartado de claves pastorales del sacramento de la Penitencia y Reconciliación sobre el individualismo y la sobrevaloración de los Derechos respecto a los Deberes. Aquello a lo que uno no se ha acostumbrado a hacer y a vivir a lo largo de la vida, creando una necesidad, una costumbre, difícilmente lo va a hacer y vivir en el momento final. 
  • El hecho de que el sacramento apunte a un rito, una acción al final, no facilita el acompañamiento previo de la persona enferma o anciana. De acuerdo que ésta necesitará la misericordia de Dios y la acogida eclesial en el momento final, pero también la necesitará en el proceso de la enfermedad. 
  • La propia sociedad en la que vivimos, no se siente cómoda con lo que la muerte representa como punto final en la tierra de  nuestro proceso de vida. Otras culturas a la que menudo nos atrevemos a llamar “subdesarrolladas” viven este aspecto de la vida que es la muerte, de forma más serena y normal. Por suerte desde ámbitos diversos (tanto religiosos como laicos) se van haciendo avances en la formación y acompañamiento en el duelo de los otros y en el del propio saber bien morir.
  • Y profundizando algo más en la reflexión, todavía causa más dolor y más desconcierto cuando la muerte llega “en un momento que no toca”, por ejemplo en la infancia o juventud, o cuando llega de improviso, fruto de un accidente o una enfermedad sorpresiva y rápida. En estos momentos es cuando, incluso los cristianos más creyentes, pueden caer fácilmente en el preguntarse ¿por qué? ¿por qué? ¿por qué? Mi experiencia personal es que no se encuentra respuesta alguna mientras se mantiene la pregunta. Cabe dar un paso más en el duelo y avanzar un poco. Dejar de preguntarse para encontrar una cierta paz que ayude a continuar avanzando en la vida.

¿Qué aspectos en nuestro ambiente crees que son una oportunidad para presentarlo? ¿Qué experiencias, que estrategias, qué procesos crees que ayudarían a vincularse a él?
Antes de centrarnos en el sacramento concreto, vale la pena recordar aquello ya manifestado en la entrada "El sagrament més gran: Jesús de Natzaret. I avui en dia?" de 20 de septiembre de 2016 sobre las oportunidades y experiencias que pudieran tenerse en cuenta en nuestra realidad concreta de forma general para presentar la Iglesia y la vida cristiana y que son válidas, también, para el resto de sacramentos.

Centrándonos ahora en la Unción de Enfermos:
  • Creo firmemente que el acompañamiento durante la enfermedad es una ayuda en el ánimo de la persona enferma o anciana. Para ello hemos de poder superar el miedo o el respeto al molestar, al ofrecernos al sujeto o a la familia, ¿qué necesitas? ¿te vengo a visitar? ¿rezo por ti? En los últimos años he dado el paso de ir al hospital  de casos he dado 
  • Para los creyentes, la oración tiene un valor altamente significativo, sino para solucionar la situación y curar al enfermo, sí para pedir que éste y los suyos sepan sobrellevarla de la mejor manera posible. 
  • Y en este momento de alta influencia de las redes sociales, tengo clarísimo que un saludo, un emoticono de beso, una frase preguntando como estás por sms, whatsapp u otros tienen también un efecto de refuerzo de la comunidad eclesial y social.
  • Desde la Iglesia debiera hacerse una pedagogía conjunta de los sacramentos de la Penitencia y Reconciliación y de la Unción de Enfermos. Lo que ya se especificó en el apartado de claves teológicas respecto al papel de animación de obispos, sacerdotes y de los propios familiares.